Los jugadores llamados Sophomores o jugadores de segundo año cogen cada vez más protagonismo en sus respectivos equipos a pesar de la inexperiencia. Muchos de ellos están rindiendo muy bien en este inicio de campaña. La mayoría de jugadores cuentan con esta cantidad de minutos ya que son elegidos en un número alto del draft, y por lo tanto, son equipos bastante flojos de la liga que necesitan de estos jugadores para crecer año tras año.

Derrick Rose, número 1 del draft 2008
Elecciones altas en el draft como es el caso del número 1 del año pasado: Derrick Rose. Éste jovencito es la mayor esperanza de los Chicago Bulls. Se ha convertido directamente en titular desde su primer año. Por sus grandes cualidades atléticas se puede ir en velocidad de cualquier contrario, armar rápidamente un tiro, a pesar de no ser un tirador, o con sus increíbles saltos entrar con fuerza a canasta. Nos tendrá que demostrar que su elección pasada está justificada, de momento estamos a la espera que nos asombre con su buen juego que se le supone.
Elegido justo por detrás de él tenemos a jugadores como O.J. Mayo, otro ego más para el equipo de los Grizzlies, por si no tuvieran suficiente. Se busca muy bien sus tiros pero es muy irregular, aunque nos ha demostrado sobradamente que puede llegar a hacer verdaderos partidazos, como es el caso de la pasada noche con 40 puntos ante los Denver Nuggets.
Hablemos de pívots. El draft del año pasado fue uno de los que salieron más y mejores pívots de los últimos años. La liga se ha nutrido de jugadores interiores llenos de trabajo, esfuerzo y fuerza, sin olvidarse de calidad individual y algunos con grandes movimientos de pies y colocación. Dentro de este grupo tenemos a Kevin Love, Brooke López, Roy Hibbert, Marc Gasol o Greg Oden. Pívots grandes, que aportan su granito de arena a sus equipos aunque no sean primeras espadas. Los nutren de rebotes y tapones, y hacen de la zona un lugar infranqueable. Aunque atentos que también pueden hacer mucho daño en ataque, como es el caso de Brooke López o Marc Gasol, que ya han demostrado si les llegan balones se pueden hinchar a meter puntos.
Por otra parte, también hay grandes tiradores de 3. Algunos de ellos están cogiendo protagonismo este año después de no disfrutar de muchas oportunidades el año pasado, como es el caso de Danilo Gallinari. El juego de los Knicks, rápido y con muchos tiros abiertos le va como anillo al dedo.
Además tenemos jugadores que ya despuntaban el año pasado: Russell Westbrook con unos sorprendente Thunders que han comenzado la temporada como un tiro, Rudy Fernández que busca tener más oportunidades en el equipo de ”Roy y unos cuantos más”, Eric Gordon de los Clippers que sigue con su nivel de acierto altísimo y la grata sorpresa de Ryan Anderson que se está haciendo grande en los Magic.
Y no quiero terminar sin antes nombrar la que es, por mi parte, la gran decepción, Michael Beasley. No dudo que sea un gran jugador, y de hecho lo ha demostrado en alguna ocasión puntual. Un alero fuerte y alto que puede jugar por dentro de la pintura y meterte tiritos de 5 o 6 metros con una gran penetración o movimientos en el poste. Pero Miami no es su sitio, no creo que pueda llegar a despuntar teniendo por al lado a dos jugadores que absorben tanto balón como Wade o Jermaine O’neal. Él es el que lleva menos tiempo en la liga y el que menos pelota recibirá, y por eso no acabará de explotar del todo. A ver si el entrenador se da cuenta y nos permite que nos deleite con su juego.


