Posts etiquetados ‘Dwight Howard’

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La mala temporada de Dwight Howard

15 enero 2010

Quizás sea injusto echar toda la culpa a Dwight Howard que Orlando Magic este año no asuste, posiblemente en ello algo tenga que ver el entrenador Stan Van Gundy y el General Manager Otis Smith a la hora de configurar la plantilla y hacerla funcionar. Porque este año Orlando se está mostrando muy irregular, 26-13 en su balance de victorias-derrotas cuando la temporada pasada a estas alturas de temporada iban 31-8 y con un Howard estelar. Este año no es así y Howard tiene parte de culpa.

Este verano los Magic incorporaron al equipo al escolta Vince Carter para sustituir al turco Hedo Turkoglu. Ese cambio, a priori, parecía positivo para el equipo ya que se le supone una mayor calidad y poder ofensivo a Carter que a Turkoglu, sin embargo, parece que la importancia de Turkoglu en el equipo era mayor de lo prevista. Con la marcha del turco se sabía que se perdía un hombre que se crece en los momentos importantes, pero lo que no se sabía es que sin él el equilibrio de este equipo se iba a tambalear.

Howard no está siendo el dominador de otros años

Carter hasta el momento parece haberse convertido en el líder en pista del equipo, relegando así de galones a Dwight Howard. El pívot esta temporada no está siendo tan dominador con los años anteriores y no parece que se esté ganando el respeto de Carter, que sabe que cuando los partidos están en su momento caliente tiene toda la confianza del entrenador para que se la juegue en todas las posesiones que quiera para desespero de un Howard que no ve un balón en los últimos minutos de los partidos.

Esa falta de balones a Howard en los últimos minutos, no obstante, puede tener una razón de ser en su poca fiabilidad en los tiros libres. Al igual que el último dominador en la pintura de la NBA, Shaquille O’neal, al pívot de Orlando es casi un seguro de triunfo hacerle falta antes que se disponga a machacar el aro. Howard en sus seis temporadas en la liga no ha mejorada nada lanzando tiros libres, esta temporada está anotando un paupérrimo 59%, sólo durante su temporada rookie anotó más del 60%.

Carter está ejerciendo de jugador franquicia

Pero aunque los pocos balones que recibe se acentúan en los últimos minutos esta temporada Howard está recibiendo muy pocos balones durante todo el partido, y eso se refleja sobre todo en el número de lanzamientos que realiza. Ha pasado de realizar 12.4 tiros por partido a apenas 9.1, solamente en su primera temporada en la liga lanzó menos. Uno de las causas puede ser la cantidad de juego que absorbe Vince Carter, que está lanzando más de 15 tiros por partido, casi tres más de los que hacia Turkoglu.

Esa falta de balones esta viendo afectada  su poder de anotación que ha pasado de más de 20 puntos de media últimos dos años a 16.9 puntos por partido este año. Un incremento negativo de casi 4 puntos.

Además, la menor influencia en ataque de Howard hace que sus compañeros  lancen más a canasta que en años anteriores, sin embargo,  su número de rebotes ofensivos ha disminuido sensiblemente este año de 4.3 la temporada pasada a 3.7 ésta. Eso se debe primordialmente a su mala colocación, que pese a ser tener números en rebotes desorbitados, son más por sus espectaculares condiciones físicas que por su conocimiento de los espacios.

Esta temporada no se le ve centrado. Gran cantidad de pérdidas y faltas absurdas, muchas de ellas en ataque, están viendo mermada la aportación de Howard. Que un jugador, y más su teórica estrella, en cuatro minutos tenga ya dos o tres faltas no ayuda en nada a su equipo. Y no es un hecho aislado, últimamente está siendo algo habitual. 3.7 faltas está promediando por partido (0.3 más que el año anterior). Y con la pérdidas no es muy distinto, esta temporada 3.5 por partido (0.5 más que la temporada anterior).

A esa falta de concentración se le ha unido una progresión nula en movimientos bajo el aro. En ataque apenas dos jugadas lo distinguen: el pick and roll desde el poste alto con el base para que en la mayor parte de ocasiones acabe con un mate o un tirito desde 2-3 metros y su juego en el poste bajo, que sigue sin evolucionar y que siempre lo realiza para el mismo lugar, hecho que provoca que los rivales ya sepan que va a hacer y fuercen faltas en ataque o pérdidas ejecutándole un simple dos contra uno.

Patrick Ewing (ex pívot estrella de los Knicks y ahora entrenador de pívots de Orlando) tiene mucho trabajo por delante con Dwight Howard para sacar de él todo el potencial que posee, que es impresionante pese a lo que le podamos criticar desde aquí. Porque pese a estar en una mala temporada, Howard sigue siendo el mejor pívot de la liga, el más fuerte, el que más influye en los ataques rivales cuando lo ven por la zona, el que más rebotea y el que domina todo lo que esté cerca del aro.

Después de gafar a Carl Landry, que desde que hablamos de él no da una, esperemos que a partir de ahora Dwight Howard acalle las criticas volviendo a su nivel de años anteriores y podamos disfrutar más que nunca del nuevo dominador de la pintura en la NBA.

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Nuevas tendencias en el rebote

27 diciembre 2009

Con todos los equipos alrededor de los 30 partidos disputados las estadísticas ya empiezan a tener algo de sentido, y aunque muchas serán muy diferentes a final de temporada podemos observar un cambio generacional y de tendencias en muchas de ellas. La más sorpresiva hasta el momento es la clasificación de rebotes donde solo 4 jugadores que estaban en el top10 hace dos temporadas ahora permanecen en ese top10.

El cambio generacional se está produciendo Kevin Love, Joakim Noah y Marc Gasol asoman la cabeza para desbancar los Shaquille O’neal, Kevin Garnett o Ben Wallace de años atrás. Aun así podemos encontrar a viejos dinosaurios en la lista que no se resisten a salir de ella como Zach Randolph, Tim Duncan o Marcus Camby. Para ellos no pasan los años a la hora de recoger balones bajo los aros.

Además del relevo generacional ha cambiado también la figura del reboteador. Aparte de los reboteadores clásicos, como el pívot alto y fuerte representado en la figura de Dwight Howard o los ala-pívots potentes como Kevin Love o Carlos Boozer, ha aparecido en los últimos años la figura del pívot o ala-pívot alto y atlético pero a su vez a simple vista frágil, que luego no es así, como Marcus Camby, Chris Bosh o Pau Gasol, esta figura tiene a Kevin Garnett en su gran precursor. Pero aparte de esta figura han surgido un nuevo paradigma de reboteador, un ala-pívot o alero, que por cuerpo es un alero, no es ni alto, ni fuerte, pero que sin embargo, es atléticamente impoluto capaz de correr un contraataque y capaz saltar más que los pívots rivales a la hora de coger un rebote, esta nueva figura viene representada por los dos reboteadores que más han progresado en las dos últimas temporadas: Gerald Wallace y Joakim Noah.

Seis rebotes promediaba hace dos temporadas el ahora alero titular de los Charlotte Bobcats, Gerald Wallace. Ahora sus números han aumentado hasta unos excelentes 12,1 sin necesidad de un gran incremento de minutos (en 2007-2008 jugaba 38 minutos de media por 41 esta temporada). Su progreso es espectacular, normalmente el mayor progreso de los jugadores lo alcanzan en sus primeros tres años en la liga cuando pasan de ser unos rookies sin experiencia en la liga a unos jugadores ya conocedores de la liga, no obstante, Gerald Wallace ha esperado a su novena temporada para explotar definitivamente como un tremendo reboteador.

El caso de Joakim Noah es más normal, y aun así no deja de ser extraño. Su cuerpo no da señales de coloso de los tableros, pero ese físico que tiene está muy trabajado y es increíble lo que puede llegar a conseguir con él. Su progresión al igual que Wallace es espectacular, dos años atrás, en su temporada rookie consiguió 5,6 rebotes que comparados con los 12.2 no son absolutamente nada. Y es que el joven Noah representa con sólo tres años  las nuevas generaciones de la liga, una nueva NBA que no le van a faltar reboteadores de calidad.

Esta nueva NBA que tiene pinta que comandarán en este apartado más pronto que tarde  Kevin Love, un tipo de reboteador que como David Lee tiene una facilidad pasmosa para conseguir rebotes, o un Marc Gasol con un potencial enorme y todavía sin tope definido.

Pero claro para eso hay que desbancar a un Dwight Howard hegemónico como los grandes pívots de tiempos pasados,  lleva desde la temporada 2005-2006 siendo el que mayor número de rebotes totales coge al cabo de la temporada y solamente tiene 24 años recién cumplidos. Montado en la historia va el bueno de Dwight para acabar su carrera entre los más grandes en este apartado.

Y para acabar no podemos obviar la mejoría de en este apartado de Pau Gasol, cada vez mejor jugador y cada vez mejor reboteador. Su gran merito es que sin ser un gran reboteador, nunca le ha hecho falta serlo, se ha convertido en un jugador que domina la zona y desde ahí todo el juego. Y desde esa posición ha empequeñecido a Andrew Bynum como reboteador y lo ha mejorado como jugador. Sin duda, ya podemos considerar a Pau Gasol uno de los mejores defensores y jugadores de la liga.

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El placer de un buen cognac

8 diciembre 2009

En una temporada en que los fichajes de relumbrón están cumpliendo uno destaca por encima del resto.  Rasheed Wallace se ha acoplado como anillo al dedo a la filosofía de los Celtics y Vince Carter pone en duda que el jugador franquicia de Orlando sea Dwight Howard, sin embargo, nadie tiene más transcendencia tanto fuera como dentro del campo como Ron Artest.

Ron Artest ha sido uno de los fichajes de la temporada

El alero fichado por los Lakers empieza a disipar dudas. Aunque muy en su estilo también levanta polémicas por igual. La semana pasada saltaba a la palestra unas declaraciones suyas para Sporting News que rebelaban que bebía cognac francés en los descansos de los partidos cuando era joven. Esa confesión ha levantado ampollas en la prensa estadounidense, sin embargo, para Artest están creando el efecto deseado. Todas las miradas están puestas en él, y él está ayudando a que los Lakers no dejen de ganar partidos, ya suman nueve victorias consecutivas.

Trevor Ariza y Ron Artest han cambiado los papeles esta temporada

Todas aquellas incertidumbres que creó su traspaso caen por su propio peso. El debate si Ariza o Artest se empieza a decantar claramente por este último. Él lo supera en ataque y en defensa, entiende mejor el juego, imprime más carácter y como el buen cognac gana con el tiempo. Los peores números de su carrera (12.4 puntos, 4.8 rebotes y 4 asistencias por partido) son mejores que los números de Trevor Ariza en Los Ángeles (8.9 puntos, 4.3 rebotes y 1.8 asistencias por partido). Pero los números no lo son todo.

Ron Artest, sin saberlo, ha caído en un equipo perfecto para él. No tiene obligaciones ofensivas, a parte de suplir los puntos desde fuera cuando Kobe Bryant descansa, y en defensa puede demostrar todo su potencial, y eso es mucho. Con un galardón al Mejor Defensor de  la temporada 2004 y dos veces en el mejor equipo podría ser considerado el mejor defensor exterior de la actualidad, aunque ese honor se lo podría discutir entre otros su compañero Kobe Bryant, que posee seis presencias en el mejor quinteto defensivo de la liga. No obstante, Phil Jackson, listo donde los haya, ha optado por repartir meritos y esfuerzos para conseguir el máximo nivel de ambos. Por una parte, Ron Artest se encargará de la defensa, cubriendo a los exteriores estrella de los equipos rivales y, gracias a esa tarea de desgaste que evitará que Bryant tenga que liderar el equipo ofensivo y el defensivo cubriendo a los Lebron James, Dwayne Wade, etc…Ahora, Kobe Bryant se centrará exclusivamente en el ataque. Y además gracias al buen tiro exterior de Artest, Bryant no tendrá que basar su juego en el tiro exterior y pueda empezar a explotar su físico más cerca del aro. Conclusión: Ron Artest ejerce su tarea de desgaste defensivo y de goteo anotador, mientras que Kobe Bryant se libera defensivamente y da más frescura al juego de ataque.

La filosofía Zen ha ayudado a Phil Jackson a tratar con jugador como Michael Jordan

Pero no solamente dentro de la pista Artest ha caído en el equipo perfecto, fuera de la pista también. Todo el mundo pensaría que cualquier escándalo resonaría con más fuerza en Los Ángeles que en cualquier otro equipo de la liga, ya que ahora mismo los Lakers son la élite y el equipo más famoso de la liga. Sin embargo, en ese equipo ya cuentan con muchas tablas en solventar problemas y escándalos. Phil Jackson es el único entrenador de la liga que ha podido centrar mínimamente a Dennis Rodman, ha luchado con los egos de Michael Jordan y Scottie Pippen, se ha enfrentado a las batallas dialécticas entre Shaquille O’neal y Kobe Bryant, y un largo etcétera, así que sabe mejor que nadie conducir estas situaciones, y además está ayudado por Kobe Bryant al que problemas como la acusación de violación o la fama de ser el culpable de la disolución de los Lakers de la dinastía lo han convertido en un jugador durísimo a nivel interior y convertirlo en un auténtico líder tanto dentro como fuera de las canchas. Esas dos manos tendidas que tiene Artest le tienen que ser suficientes para que pueda conseguir el éxito en Los Ángeles.

A partir de ahora, Artest vivirá una lucha diabólica contra el entorno, sin embargo, ese es el hábitat natural del nuevo alero de los Lakers. Y si no que se lo recuerden a los Kings de Sacramento a los que Artest llevó a su mejor resultado en playoffs en los últimos tiempos o en Houston donde ha sido tan criticado, y que con él consiguieron al fin pasar de primera ronda, cosa que no hacían desde 1997. Por todo esto, hoy reclamo todo el reconocimiento que Artest se merece, y que ese juego tan intrascendente que parece que posee llegue a convertirse, como el vino en cognac, en un néctar irremplazable para la hora de los puros, más concretamente los puros de campeón.

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La magia sigue en Orlando

31 octubre 2009

La temporada ha comenzado, y en Orlando sueñan con alcanzar el anillo que el año anterior Los Angeles Lakers les arrebató. El general manager de Orlando Magic ha movido hilos y ha conseguido traer viejas glorias para contrarrestar la juventud del equipo. Este año cuentan con una plantilla más larga y de más calidad que le ha de permitir no bajar los brazos durante ningún segundo de partido.

Echemos un vistazo a su plantilla: La estrella del equipo, Dwight Howard, quiere seguir con su dominio debajo de los aros. Jugador imparable cuando coge la pelota sólo puedes detenerle haciéndole una falta para mandarle a la línea de tiro libre donde tiene muchos problemas. Junto a él continúan jugadores importantes como Rashard Lewis y Jameer Nelson, encargados de dar el equilibrio que necesita el equipo para gozar de un quinteto titular fuerte con el cual poder luchar por todo lo que se propongan y dirigir al equipo a lo más alto. También cuenta con grandes especialistas como Mickael Pietrus o Marçin Gortat; el primero es el encargado de secar a las estrellas exteriores de los equipos rivales; y el segundo es un perfecto recambio para Howard, pívot rocoso y poco ortodoxo pero efectivo. Este año debe ser más importante dentro del equipo. Y para acabar con los que continúan tenemos a J.J.Reddick, ¡raza blanca, tirador!, excelentísimo tirador desde más allá de 7 metros, pero que no contará con demasiadas oportunidades, como también es el caso de Anthony Johnson, jugador que por culpa de su edad y la pérdida de físico puede que sea su última temporada en activo.

Vince Carter, nueva incorporación estelar

Vince Carter, incorporación estelar

Y atención porque llega lo importante: los fichajes. Nuevos jugadores que completaran una plantilla más competitiva acorde con las necesidades del equipo y de las características que gustan a su entrenador Stan van Gundy. Y es que hay llegadas importantes, y este es el caso del gran Vince Carter, que viene de hacer unas temporadas bastante flojas en New Jersey Nets, pero debe ser el revulsivo necesario para completar una plantilla de ensueño. Llega a este equipo habiendo perdido cualidades físicas, pero con una mejora considerable en el tiro como buen veterano que ya es, aunque creo que en puntuales ocasiones nos seguirá deleitando con sus entradas imposibles y algún que otro mate espectacular. Otra llegada importante es la de Jason “Chocolate Blanco” Williams, que después de anunciar su retirada vuelve con muchas ganas de baloncesto. Este jugador, conocido por sus idas de olla y tiros sin sentido llega en plena madurez. Todo ha cambiado: su mejora en la dirección del equipo y los restos de su magia  con  asistencias increíbles deben hacerle un jugador importante saliendo del banquillo. Y para acabar tres incorporaciones más: Brandon Bass (Dallas Mavericks), otro jugador defensivo y potente para dar fuerza al equipo; Ryan Anderson (New Jersey Nets), ala-pívot muy buen tirador y que pelea todos los balones que salen rechazados del aro y Matt Barnes (Phoenix Suns), más madera para el tiro exterior.

Finalmente analicemos los pros y contras de este equipo:

  • Pros: Howard, el referente imparable aportará puntos y muchos rebotes, candidato a jugador defensivo del año e incluso a MVP. Aportación de los veteranos, ya que anteriormente con un equipo relativamente joven les faltaba esta experiencia en determinados momentos, y junto a los jugadores defensivos que disponen este año tienen un peligro increíble tanto ofensiva como defensivamente. Y mucha atención, porqué este año disponen de aún más grandes tiradores de 3.

 

  • Contras: Los tiros libres de Howard, aquí pierden gran cantidad de puntos por los malísimos porcentajes del pívot, y en partidos igualados puede hacerles perder más de un partido. Y también deben de tener mucho cuidado con la selección de tiro, muy típico en la NBA, a veces los egos de cada uno va por encima del buen juego del equipo, y ese puede ser un problema de irregularidad y acierto, sobre todo cuando hay tantos tiradores.

Estamos ante un equipo importante de esta liga, creo que como mínimo aspiran a volver a llegar a la final de la conferencia, incluso llegar a la final y tener opciones de ganarla. Todo dependerá de la suerte que tengan en las lesiones al llegar a playoff, si consiguen que los jugadores importantes estén al 100% físicamente pueden ser imparables. ¿Qué opináis vosotros?

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