La actualidad manda. Sergio Rodríguez (Sacramento Kings) está en forma. Si fuese cualquier otro jugador esto no sería noticia, pero viniendo de él, es la noticia de la semana. Llegó a la NBA hace cuatro temporadas con los aficionados españoles ilusionados con uno de los jugadores más espectaculares que ha dado el baloncesto patrio, y esperando que demostrará en el otro lado del charco que en España también sabemos hacer jugones. Con la vitola de ser el nuevo Jason Williams, las expectativas creadas en él eran muy altas (excesivas quizás) y, de momento, se han vuelto en su contra. Después de tres años en Portland se ha demostrado que llegó verde a la NBA, los que le tachaban que se había ido muy pronto a América parece que tenían razón; sin embargo, con el cambio a Sacramento puede que haya encontrado un atisbo de luz al final del túnel.
Hasta el momento, su temporada con los Kings no parecía muy diferente a su época con los Trail Blazers: pocos minutos (incluso algunos partidos sin ni siquiera pisar el parquet), sin asumir ningún tipo de riesgo, con una defensa endeble, no buscando el aro en ningún momento, y sobre todo sin ganarse la confianza del entrenador Paul Westphal. Sus números eran muy discretos, disputados sus primeros ocho partidos de temporada, apenas 3 puntos y 2 asistencias por partido en 8 minutos de media. Pero eso ha cambiado en los últimos cuatro partidos, Sergio se ha mostrado mejor que nunca, y en estos encuentros ha promediado 17,5 puntos y 4,7 asistencias en 22 minutos. Ese gran estado de forma ha quedado patente sobre todo esta última noche donde el base canario se ha ido hasta los 24 puntos y 5 asistencias en 24 minutos ante New Orleans Hornets.
Es otro estos últimos días, aprovechando lesiones y minutos de juego ha recuperado la confianza en su tiro y la seguridad en todas sus acciones ofensivas, la defensa sigue siendo deficiente pero no pidamos peras al olmo. Ya no vive encorsetado en el fallo-banquillo de Nate McMillan en Portland, ahora tiene en Paul Westphal un entrenador que aplaude incluso cuando falla. Sergio Rodríguez está ahora ante su gran oportunidad, sin la presión a la que estaba sometido en un equipo con intereses muy altos como Portland y ganándose poco a poco la cordialidad de su nuevo entrenador se auguran buenos tiempos para el canario. Si no recae en los próximos partidos este año se divertirán mucho con Sergio en Sacramento.
Carlos Austin Boozer Jr. nació en 1981 en la Alemania occidental, pero pronto su familia marchó hacia Alaska donde creció. Éste ala-pivot de 2.06 metros de altura y sus 120 kilos le hacen ser uno de los jugadores más potentes en su posición. Su fuerza bajo los tableros, su acierto en la colocación para coger el rebote y los tiros de media distancia hacen de él un jugador temible para los defensas. Su juego es altamente comparable con otros miembros consagrados del 20-10: Elton Brand en su época con los Clippers y Chicago o Zach Randolph, trotamundos del baloncesto que ahora mismo está en Memphis cumpliendo con sus habituales números.
Boozer fue seleccionado en la sexta posición de la segunda ronda del draft 2002 por Cleveland Cavaliers. Un acierto muy grande el de los Cavs que sacaron un gran rendimiento en sus dos años de la franquicia con 15 puntos y 10 rebotes en su año como sophomore. Cuando se le acabó el contrato con los Cavs en 2004 decidió declararse agente libre y emprender un nuevo rumbo en Utah Jazz. Aquí es donde empiezan los logros del jugador, donde a parte de promediar el 20-10 también ha conseguido entrar en el equipo norteamericano. Con la selección ganó una medalla de bronce en los juegos olímpicos de Atenas 2004 y la medalla de oro ganada contra España en Pekín 2008.
Volviendo a Utah, en el equipo de los Jazz cuenta con la colaboración del base Deron Williams, donde juntos están consiguiendo hacer un trabajo parecido al cosechado por la dupla Stockton – Malone. No han logrado llegar a las hazañas que han conseguido esa pareja, pero poco a poco trabajan duro para intentar llegar a ello. Su paralelismo con el juego de pick and roll en el juego de Williams – Boozer que tan buenos resultados les dió a Jerry Sloan en su anterior etapa vuelve a la liga después de la retirada de los precursores en Utah.
Ayer me enteré queGonzalo Vázquez, periodista de ACB.com entre otros medios, deja España camino de Estados Unidos a hacer lo que le gusta: hablarnos de la NBA in stu. Vázquez es un auténtico científico del periodismo, y sus análisis alojan datos, anécdotas y algo de mística que son muy difíciles de plasmar en un artículo. En eso, él es el mejor. Especialista en la NBA nos ha dejado infinidad de perlas durante años como Las leyendas del playground, una serie espectacular. Ahora cruza el charco para codearse con los pesos pesados del periodismo deportivo y no dudo que dará la cara.
Para los que no le conozcáis os presento a uno de mis maestros describiéndonos el mejor tapón que he visto en mi vida, uno de Shannon Brown (Los Ángeles Lakers) ante Atlanta Hawks.
17 de febrero de 2009 / L.A. Lakers – Atlanta Hawks
Era la noche de su debut con los Lakers, fecha que el calendario asocia anualmente con el nacimiento de Michael Jordan. Para los locales fue una cómoda velada en el Staples, dando Jackson al recién llegado una generosa entrada en el último cuarto de un partido resuelto.
En medio de ese agitado desorden típico del garbage time un mal pase de Farmar permite a Mario West escapar a canasta con la automática persecución del pequeño Shannon, consciente de que aquellos minutos iniciales eran demasiado importantes como para no entregarse en cuerpo y alma. A la viva carrera ambos detonan el salto simultáneamente.
Lo siguiente escapa a toda descripción. Uno de esos sagrados momentos para la retina donde el fragor de un instante aleja hasta lo remoto a dos contendientes por mera selección natural.
La diferencia del salto es tan grande que en el cénit de ambos la cabeza de uno está a la altura del ombligo del otro. De forma que el tapón, y aquí tapón significa bien poco, forma un brutal colapso entre el balón, el antebrazo derecho de Brown y el tablero.
El embate es tan brutal y acontece a tal velocidad que Bill Kennedy comete el error de señalar falta. Como si lo ocurrido no fuera humanamente posible o quedara al margen de la legalidad.
El Staples reacciona. Y su rugido mezcla la perplejidad de lo que acaba de ver y la certeza de que, en efecto, no hubo falta.
Especialmente en la tercera repetición se adivina una insólita ascensión, como un extraño double pump en pleno vuelo hacia una altura cuyo final tan sólo parece determinar el violento choque contra el tablero.
La acción es absolutamente monstruosa, de las que no agota su repetida visualización.
Hace cosa de dos años un equipo de especialistas del programa Sport Science llevó a cabo un interesante estudio, curiosamente con Jordan Farmar como modelo de pruebas, en el que se llegaba a la conclusión que por muy gigantesco que fuera un salto de un jugador de baloncesto jamás una suspensión podría alcanzar a durar 100 centésimas. A vuelapluma el hang time de Shannon Brown aquella noche supera con creces las 80.
Con la insalvable diferencia de la estatura el momento remite a un brutal rebote ofensivo de Dominique Wilkins en el Forum de Los Angeles en 1986 -irónicamente mismos rivales en la misma ciudad- donde el alero excedió su salto al extremo de ocultar bajo su entrepierna la cabeza de Magic Johnson (2.05) y detener con su brazo derecho el seguro golpe de la cabeza con el tablero.
Sin tener la menor idea de ello, el pequeño debutante acababa de protagonizar, en pleno año 2009, uno de los saltos de mayor dimensión en bruto en la historia de la NBA.
1. – Monta Ellis (Golden State Warriors): La estrella de los Warriors vuelve a su máximo nivel. Una sensacional semana con 3 partidos en los cuales el jugador ha machacado el aro rival a base de puntos: 34, 37 y 42 puntos ha conseguido en los partidos de esta semana. Ha ayudado al equipo a cosechar 2 victorias en 3 partidos y le da alas al conjunto de la conferencia Oeste.
2. – Vince Carter (Orlando Magic): Se ha convertido en el referente ofensivo de los Magic. En los momentos finales del partido Vince tiene el balón en sus manos en todo momento, y con sus puntos decisivos está ayudando a dejar al equipo en lo más alto de la clasificación de la conferencia Este.
3. – José Manuel Calderón (Toronto Raptors): Buena semana para el español, que recupera poco a poco su nivel de juego. La vuelta después de la lesión ha sido dura, pero ya volvemos a gozar con Míster Catering.
4. – Antawn Jamison (Washington Wizards): El ala-pívot del equipo de la capital de los Estados Unidos ha reaparecido después de lesionarse en pretemporada. Y lo hace de la mejor forma posible: 25 puntos y 10 rebotes de media hacen que vuelva a la liga un pilar esencial para los Wizards.
5. – Kobe Bryant (Los Angeles Lakers): Justo después de la vuelta de Pau Gasol al equipo no se le ocurre nada mejor que hacer barbaridades dentro de la pista, Showtime en estado puro los últimos partidos de Lakers. El escolta angelino nos deleitó con un canastón por detrás del tablero al más puro estilo Larry Bird.
6. – Paul Pierce (Boston Celtics): Esta semana le toca a Pierce salirse en el equipo de Boston. Y es que el big three (si podemos considerar que sólo sean tres aún) tiene muchas posibilidades, y aunque no puedan estar los tres en la fiesta siempre hay uno de ellos que no falta nunca a la cita.
7. – Jason Kidd (Dallas Mavericks): El base de los Mavs ya es el segundo máximo asistente en la historia de la NBA. Recientemente ha superado a Mark Jackson en la carrera por ser el mejor asistente de la liga. Lleva 10.300, pero lo tiene muy difícil para llegar a las 15.806 del maestro del pick and roll John Stockton.
Ilyasova comienza a despuntar en la NBA
8. – Ersan Ilyasova (Milwaukee Bucks): El ex del FC Barcelona se ha consolidado en el quinteto titular de los Bucks durante esta semana. Y no puede ser menos, ya que con sus buenos partidos y con su trabajo ha podido conseguir su primer doble-doble en la liga.
9. – Tyreke Evans (Sacramento Kings): Espectacular lo de los Kings que siguen sin su referente ofensivo Kevin Martin pero han encontrado en el novato Evans un gran sustituto. Bordeando el triple-doble en los 3 partidos disputados esta semana sigue luchando por el título de rookie del año.
10. – Sergio Rodríguez (Sacramento Kings): Por fin, Sergio está disponiendo de esos minutos que tanto pide para poder demostrar lo que realmente vale. Dos últimos partidos por encima de los 10 puntitos y dando juego a sus compañeros. También empezamos a volver a ver el mejor mojo picón, esperemos que siga así.
Ayer Allen Iverson anunció su retirada mediante una carta publicada en la página web del columnista de Stephen A.Smith, columnista del Philadelphia Inquirer. Una manera algo extraña, por su sencillez y poco ruido, para un jugador que en sus años en la NBA ha representado todo lo contrario. Durante sus 14 temporadas en la liga ha sido un grito en todos los sentidos, tanto dentro como fuera la pista. En la cancha no dejaba indiferente a nadie con su juego eléctrico, su capacidad de anotación, pese a su 1.83, y con la infinidad de tatuajes que poblaban su cuerpo. Fuera de ella marcaba estilo, él personificaba la cultura hip hop y como tal vivía, extravagancias y problemas eran el pan de cada día.
Iverson, singular tanto dentro como fuera de la pista
Desde su salida de Philadelphia 76Sixers su carrera como jugador de baloncesto ha sido un vaivén continuo. La temporada 2006-2007 abandonó Philadelphia, después de 10 años, camino a Denver para ponerse a cargo de George Karl en unos Nuggets que aspiraban a ser de una vez por todas un sólido candidato al título. Sin embargo, no funcionó y en los dos años que pasó en Denver no pudieron superar ninguna ronda de playoffs.
Ya empezada la temporada pasada fue traspasado a Detroit Pistons a cambio de Chauncey Billups y Antonio McDyess. Ese traspaso situaba a Iverson en un equipo puntero que buscaba sus últimos días de gloria, pero no cuajó. “The Answer” como apodan a Iverson en la liga no se adaptó a su nuevo papel: el de suplente. El ego de Iverson salió a relucir aún no acabada la temporada: “Así es difícil encontrar el ritmo. Me saco el sombrero ante los hombres que son capaces de salir del banco y ser efectivos. Para mí, es difícil. Me está dando problemas. Así es difícil encontrar el ritmo. Me saco el sombrero ante los hombres que son capaces de salir del banco y ser efectivos. Para mí, es difícil. Me está dando problemas” y esas declaraciones hicieron que lo apartarán del equipo. Acabada la temporada para los Pistons el equipo necesitaba una limpia y Joe Dumars, presidente de operaciones de Detroit Pistons, consideró que el primero que sobraba era él.
Este verano Iverson recibió ofertas de equipos con aspiraciones al anillo, sin embargo, decidió que quería volver a ser el jugador al que todos buscan y no ser segunda espada de nadie y se decantó por los Memphis Grizzlies, un equipo con pocas opciones de playoff, plagado de jóvenes y sin un líder claro. Pero Iverson salió del equipo sin ni siquiera debutar en su propio campo. Apenas había jugado tres partidos, de suplente los tres, cuando decidió que ese no era su sitio. Huyó a Atlanta alegando motivos personales y una semana más tarde rescindía su contrato con los Grizzlies. Después de eso, algún que otro rumor, New York Knicks y Miami sobre todo, pero el comunicado de ayer cerró el círculo. Iverson se retira.
Iverson deja dudas si su retirada es irreversible o no: “Guardo un amor profundo por el baloncesto, un deseo de jugar, y mucha gasolina dentro de mí. Realmente creo que puedo competir al máximo nivel“. Y es que, visto lo visto, cualquier cosa podemos esperar de él.
Difícilmente se olvidarán las 10 temporadas que Iverson jugó con los Sixers
Cómo legado nos deja sobre todo sus 10 temporadas en los Sixers. En ellas consiguió 4 títulos de máximo anotador, 10 All Stars, infinidad de jugadas impresionantes pero por encima de todo nos deja la temporada 2000-2001. Esa temporada define mejor que ninguna lo que ha sido para el baloncesto. El escolta demostró que con 1.83 se puede dominar la liga, y acalló a todos sus críticos que decían que era un simple chupón. Iverson fue mucho más que eso, él solito llevó a un equipo muy limitado hasta la final de la NBA. Superando todo tipo de adversidades ganó a todos los equipos que se le pusieron por delante y sólo unos todopoderosos Lakers que contaban en sus filas con Shaquille O’neal y Kobe Bryant pudieron arrebatarle el anillo. Sin embargo, aún sin conseguir el título demostró que era leyenda viva de la NBA.
Ahora Allen Iverson nos deja sin hacer mucho ruido y acordándose de todos: de su madre, de los aficionados, de sus equipos, de sus entrenadores…y también de Michael Jordan, de Magic Johnson, de Isiah Thomas, de Charles Barckley, y de Larry Bird, jugadores que ahora ocupan un sitio en el olimpo del baloncesto y que si es definitiva la su retirada de Iverson pronto será su próximo hogar.
La carta de despedida la podéis ver en http://stephena.com/?p=319
Por si no lo recordáis de artículos anteriores un ”robo” en el draft es una elección muy baja de un jugador que ha despuntado en la liga. El buen trabajo de los ojeadores de los equipos prediciendo el potencial de los jugadores ha hecho que gracias a esto sus equipos puedan nutrirse de jugones a un precio muy bajo. En este artículo analizaremos jugadores aún en activo que han sido escogidos muy avanzada la primera ronda o en la segunda tirada de jugadores.
Gilbert Arenas: Empezamos con el caso más sonado en los robos del draft. Elegido en la posición 30 del 2001. Probablemente uno de los mejores anotadores de la NBA y 3 veces allstar. Es el ejemplo más claro y es incomprensible como se puede dejar pasar de largo a un jugador tan bueno y escogerlo tan avanzado en la lotería del draft. Bien es verdad que no ha tenido mucha suerte con las lesiones y que ha estado mucho tiempo fuera de las canchas, pero esto no quita los logros cosechados por Arenas. Todo un regalazo para Washington Wizards.
Manu Ginobili: Elegido el número 57 del 1999, es decir, un segunda ronda bastante avanzado. Otro caso fatal para aquellos que no decidieron escoger a este argentino. Probablemente el problema es que anteriormente solo se confiaba en jóvenes estadounidenses, y no se solía hacer elecciones altas de jugadores europeos ni de otros países hasta pocos años más adelante ( siempre con alguna excepción, sobretodo en jugadores europeos ). El argentino llegó a San Antonio Spurs y rápidamente cuajo en los esquemas del equipo con su juego eléctrico y su buen tiro exterior, ayudando a conseguir 3 anillos de la NBA para los Spurs.
Carlos Boozer, robo de Cavs ahora en Jazz
Carlos Boozer: Número 34 de la segunda ronda del 2004. Escogido por Cleveland Cavaliers y posteriormente traspasado a los Utah Jazz. Este jugador que promedia 20 puntos y 10 rebotes es un ”mr. 20-10” puro y duro. Su trabajo debajo de los aros es intratable, y junto a Deron Williams quiere ayudar a volver a alzar a los Jazz a lo más alto.
Tony Parker: Elegido en última posición del draft de 2001 por los San Antonio Spurs. Y es que los de Texas tuvieron buen ojo doblemente al escoger al francés y al argentino. En este caso no es una elección tan baja como la de Manu pero no menos importante. Y es que este pequeño playmaker ha ayudado también enormemente a los Spurs ha alzarse con 3 campeonatos gracias a sus entradas imposibles y a su visión de juego con asistencias inverosímiles en algunos casos.
Michael Redd: Milwaukee Bucks lo escogió en la posición 43 del año 2000. Tirador y anotador compulsivo, ha promediado más de 20 puntos por partido y ha sido el jugador franquicia de los Bucks los últimos años. Actualmente es muy probable que pierda un poco de protagonismo con la irrupción de Brandon Jennings al equipo, veremos como vuelve tras la lesión.
Mo Williams: El base ahora de los Cleveland Cavaliers es la segunda opción anotadora del equipo tras Lebron James. Escogido por los Jazz en posición 47 del 2003, este jugador ha jugado en los Bucks su mayor parte de la carrera donde tenía gran protagonismo.
Monta Ellis machacando el aro
Monta Ellis: Los Golden State Warriors se sacaron un as de la manga el año 2005. Una elección en el número 40, un base rapidísimo y con una potencia de salto increíble. Poco a poco ha ido cogiendo protagonismo y ahora mismo es el jugador franquicia tras la marcha de Stephen Jackson a los Bobcats.
Seguidamente no querría acabar el artículo sin dejarme algunos nombres, todos escogidos en segunda ronda del draft: Stephen Jackson, Rashard Lewis, Mehmet Okur, Luis Scola, Paul Millsap, etc. Aquí están los nombres más importantes a mi parecer de los auténticos robos del draft. Y no quiero acabar sin antes contar un par de casos sumamente curiosos. Jugadores que ni han sido escogidos en el draft y que fueron grandes jugadores en sus respectivos equipos aunque ahora no tienen tanto éxito debido al paso de los años… Brad Miller y Ben Wallace. Dos pívot olvidados en sus respectivos drafts que han destacado y que incomprensiblemente nadie se fijó en ellos en su momento. El trabajo de los ojeadores en ciertos casos como hemos visto es espectacular, grandes aciertos, pero también hay que destacar los demás equipos por sus fallos garrafales y en definitiva tremendamente lamentable.
Ayer hizo cinco años que le retiraron el número en Salt Lake City a John Stockton, uno de los mejores bases de la historia. 19 temporadas dirigiendo a los Utah Jazz le sirvieron para ahora ser líder histórico de la liga en asistencias con 15806 y un buen colchón al segundo Mark Jackson que se retiró con 10334 y Jason Kidd que le superará lo más probable esta semana ya que lleva 10317. Sin embargo, John Stockton se le recordará sobre todo por su sociedad con Karl Malone y sus clases magistrales de cómo ejecutar el Pick and Roll, jugada que repetían hasta la saciedad y casi siempre con la misma respuesta final: la canasta.
El Pick and Roll lo podríamos traducir como Bloqueo y Continuación. Es la jugada principal de los equipos de la NBA. Se usa en un 18.6% de los ataques según un informe sobre el uso del Pick and Roll en la NBA de la empresa Synergy Sports.
Veamos como funciona:
Esta jugada proporciona a los equipos una infinidad de soluciones en ataque. Normalmente se inicia con el bote del base fuera del perímetro que espera un bloqueo directo de un jugador interior para iniciar la jugada. Una vez hecho, el bloqueo directo abre un amplio abanico de posibilidades para el ataque. Tres son las soluciones ofensivas básicas en esta jugada:
Después del bloqueo el base se queda sin defensa unos segundos y puede o tirar o penetrar a canasta
Después del bloqueo el pívot o alero continúan hacia canasta o hacia la línea de 3 y el base le dobla el balón para que encesten con facilidad ya que los defensores aun se encuentran intentando solucionar la posición privilegiada del base.
Si después del bloqueo aparece alguna ayuda de algún defensor, normalmente de algún alero, el base tiene la posibilidad la mayor parte de veces de doblar la pelota al jugador exterior que se encuentra solo para que éste disponga de un tiro cómodo (las esquinas suele ser el lugar preferido para estos tiros).
Como decía Eddie Jordan (entrenador de Philadelphia 76Sixers: “Si es Tim Duncan el que va hacia canasta, tú quieres llevar la ayuda a este jugador. Ahora si tu rival tiene a Tony Parker y Tim Duncan, tú tienes que parar la pelota, que es Tony Parker, y dar la ayuda. Entonces tú dejas solo a algún jugador abierto. Probablemente, Manu Ginobili para el triple. Así que tú tienes que escoger el veneno que quieres”.
Y es que la efectividad de esta jugada es tal que los equipos están cambiando su configuración de plantilla. Ahora las principales piezas para un equipo son un base rápido y con buen tiro (Tony Parker, aunque su tiro no sea muy fiable), un pívot con buena movilidad (Tim Duncan) y un alero con buen tiro desde el exterior (Manu Ginobili). Estas tres piezas se sintonizan gracias al Pick and Roll.
Miami Heat y San Antonio Spurs son en la actualidad los equipos que más utilizan este recurso, ambos lo usan uno de cada cuatro ataques. En cambio, Utah Jaz ha pasado de ser la imagen del Pick and Roll con la pareja Stockton-Malone a ser el equipo que menos lo utiliza con apenas un 11% y eso a pesar de contar en su equipo con Deron Williams y Carlos Boozer, dignos sucesores de la anterior pareja de los Jazz. A Jerry Sloan (entrenador de Utah Jazz desde los tiempos de Stockton y Malone) parece que ya no le quita el sueño el Bloqueo y Continuación y ahora basa su juego en el Corta y Lee, para él primero hay que saber llevar otro tipo de juego y usar solo este recurso para cuando sea esencial, y eso para él es a la hora de finalizar jugadas o acelerar los ataques.
Phil Jackson (Entrenador de Los Ángeles Lakers) es otro de los que usa sólo el Pick and Roll cuando es estrictamente necesario. El juego de sus equipos se basa en “Triángulo mágico”, una jugada que le ha dado un éxito altísimo y combinado con las grandes estrellas que siempre ha contado (Michael Jordan y Scottie Pippen en Chicago Bulls o Shaquille O’neal, Pau Gasol y Kobe Bryant en los Lakers por poner algún ejemplo) le han llevado a poseer ya 10 campeonatos como entrenador principal.
El triángulo Mágico de Phil Jackson es un ejercicio de geometría constante
Tener grandes jugadores es esencial para ejecutar jugada es algo que no es nada nuevo, y el Pick and Roll es una muestra clara de ello. Si antes el gran dominador de este juego era el base John Stockton ahora lo es su alumno más aventajado: Steve Nash (Phoenix Suns). El base de los Suns lo utiliza en un 59.8% de los ataques que dirige y consigue 1,06 puntos por cada posesión. Esos números son realmente espectaculares aunque Nash no es el más productivo, hasta tres jugadores superan sus puntos por posesión: Jameer Nelson (Orlando Magic) con 1,15; Lebron James (Cleveland Cavaliers) con 1,10 y Chris Paul (New Orleans Hornets) con 1,08.
Cada vez el Bloqueo y Continuación está más estudiado por los entrenadores y plantean más complicaciones a su ejecución, sin embargo, esta jugada sigue en plena progresión en las libretas de los entrenadores y se usa hasta un 3% más que hace cinco años. En defensa, las principales opciones se basan en pasar el bloqueo de manera agresiva por delante, esperar pasivamente detrás del bloqueo o perseguir al base hasta recuperar la posición yendo por detrás suyo en el bloqueo. La más usada es la primera aunque la estadística muestra que la espera pasiva detrás del bloqueo es más efectiva (Por delante un jugador como Lebron James produce 1,20 puntos por posesión y; en cambio, defendido por detrás baja sus números hasta 0,97 puntos por posesión).
John Stockton, un base entre bases
La figura del Pick and Roll está presente en cada partido de la NBA, una vez tras otra, esto en parte es legado de John Stockton y su gran sociedad con Karl Malone, que aunque no fueron ni mucho menos sus inventores nos mostraban en cada partido como llegar a la canasta de esta manera. Cambiaron de paradigma en el juego, el ya gastado juego desde el poste alto para iniciar quedó atrás para la llegada de una jugada que hacia participar a más gente y complicar exponencialmente su defensa. Por todo esto y mucho más: ¡Gracias, John!